EL Deporte y la Familia

Publicado por editorcf en

Por Un Futuro Mejor

Nada más cierto que ‘mente sana en cuerpo sano’. Una premisa que se potencia en los primeros años de vida, cuando el desarrollo cognitivo y físicosocial de los niños avanza a pasos agigantados. En este punto se requiere de apoyos
como la recreación, el juego y el ejercicio para dinamizar ese
crecimiento integral. 

En la primera infancia (0 a 6 años), los promotores del ejercicio, o de la actividad física, indudablemente son los padres, la familia o los cuidadores de los niños, quienes los llevan a espacios propicios para iniciar el contacto con las prácticas saludables. 

Si se trata de sacar todo el provecho posible a la realización de cualquier tipo de actividad en los primeros años de vida, nada más positivo que hacerlo en familia, pues como indica Luis Hernando Arboleda Naranjo, médico deportólogo y rehabilitador cardiaco, del Centro Médico Santa Elena de Manizales, “esto impacta en la esfera bio-psicosocial del niño y su referente familiar”. 

Al respecto, los expertos sostienen que realizar alguna actividad física en familia, desde lo básico como puede ser salir a respirar aire puro, caminar o jugar con una pelota en ambientes rodeados de naturaleza, hasta llegar a ejercitarse de forma dirigida, tiene infinidad de impactos positivos sobre la salud, las relaciones interpersonales y la adquisición de buenas rutinas. 

Arboleda Naranjo, anota que, “la práctica de cualquier actividad física o deporte se constituye, para todo el núcleo familiar, en una oportunidad de compartir, aprovechando momentos difíciles de lograr, dados los compromisos laborales y académicos de padres e hijos en la sociedad moderna”. 

El doctor Arboleda añade que, “entre los beneficios de estas prácticas se cuentan la prevención de enfermedades, la interacción social de niños y adultos, y la ampliación de destrezas y habilidades en los pequeños, esenciales en sus procesos de formación integral. Asimismo, el ejercicio grupal no solo mejora la adherencia a la práctica del deporte, sino que reduce la deserción, cuando el mismo se practica de manera individual. 

Por su parte, Ana María Cardona García, médica del deporte de la Universidad El Bosque, dice que hacer ejercicio o realizar una actividad física en familia da origen al ejemplo, el cual los niños seguirán sin duda. “Padres activos y sanos tienden a tener hijos con los mismos hábitos, que pueden perdurar hasta la adultez. Adicionalmente, en los niños pequeños el vínculo que se genera con sus padres durante la interacción, fortalece la relación de padre-madre e hijos”.

A lo anterior, Diana Duque, de Coldeportes, añade que, realizar alguna actividad física en familia “es también un ejercicio de fortalecimiento de lazos y conexión familiar. Sin embargo, lastimosamente, el momento económico por el que pasamos no deja ver muy bien esto, y pienso que con más recreación se mejorarían las relaciones intrafamiliares. Por eso quiero que los padres recuerden que no se necesita dinero para vivir este tipo de experiencias en familia; solo tiempo, una pelota y ganas de compartir con sus niños”. 

Lo más importante, considera Duque, es que “la recreación en relación con la familia propende por todo un desarrollo integral del niño, pero no solo de él sino de los miembros de ese núcleo familiar; primos, abuelos, tíos y de aquellos cuidadores del niño dentro de la familia”. 

Fuente: https://www.abcdelbebe.com/nino/educacion-y-estimulacion/actividad-fisica-en-familia-un-mundo-de-beneficios-14338

Categorías: Noticias